
El pulso de las preventas vuelve a latir fuerte para Apple. Según el reputado analista Ming-Chi Kuo, la primera semana de demanda del iPhone 17 ha superado a la obtenida por la familia iPhone 16. No es solo una sensación en redes: hay indicios de producción, plazos de entrega y récords regionales que apuntan en la misma dirección.
Qué dice Kuo (y por qué importa)

Kuo sostiene que, combinando su lectura de planes de producción y la evolución de los tiempos de envío durante el primer fin de semana, la serie iPhone 17 “bate” a la 16. En concreto, la producción prevista para 3T25 de los iPhone 17, 17 Pro y 17 Pro Max sería ~25% superior interanualmente, mientras que los plazos de entrega se han alargado alrededor de una semana, una señal clásica de tracción. El iPhone 17 Pro Max vuelve a ser la estrella: su producción del trimestre sería ~60% mayor que la del 16 Pro Max en el mismo periodo de 2024.
La otra cara es iPhone Air (el ultrafino que sustituye al Plus): sigue disponible para entrega en día 1 en varios mercados. ¿Demanda floja? Kuo matiza: Apple habría planificado fabricar 3 veces más unidades que el 16 Plus en el mismo tramo del año, de modo que la disponibilidad generosa podría reflejar más stock, no menos interés. Con un producto nuevo en posición y precio, “hay que observarlo más allá del arranque”, avisa.
Señales externas: China aprieta el acelerador
Fuera del análisis de Kuo, la China continental ha regalado titulares: varios medios reportan que la serie iPhone 17 batió los registros del iPhone 16 en el primer minuto de reservas, con tiendas colgando el “no hay citas” en minutos para el Pro Max y entregas que se empujan a octubre. El “fandom” premium, especialmente del Pro Max, mantiene su pegada un año más.
En paralelo, firmas como Wedbush, BofA y JPMorgan ponen el foco en plazos de entrega más largos y en un arranque que “pinta por encima” de 2024. El mercado lo ha premiado con un ligero rebote de la acción de Apple y notas optimistas con matices sobre la mezcla de modelos.
¿Qué explica el salto?
No hay una bala de plata, pero sí un cóctel conocido: mejoras de hardware (A19/A19 Pro, N1 con Wi-Fi 7 y Bluetooth 6), ajustes en precios/almacenamiento y una propuesta Pro Max que vuelve a enamorar a creadores y “power users”. En paralelo, el iPhone 17 “a secas” sube el listón con 120 Hz y base de 256 GB, haciendo que más gente vea sentido en renovar.
A corto plazo, las fechas de entrega serán el termómetro. Si el Pro Max sigue estirándose y el Air aguanta el tipo en tienda física, el trimestre pinta sólido. La pregunta estratégica es si la demanda se mantiene más allá del “efecto lanzamiento” y de la ventana de regalos de fin de año.